28.4.12

montón de letras



HISTORIAS PEQUEÑAS 7: Montón de letras.
Las letras de las revistas del corazón intentaban abrirse paso orgullosas de su papel couché. A su lado las letras alojadas en los diarios de color salmón reclamaban un mayor protagonismo: nosotras somos las que estamos de actualidad, repetían ufanas sin saber que serían las primeras en arder. Las letras de los diarios deportivos seguían discutiendo a su bola, sabedoras de ser las reinas, de ser las más leídas del montón. Las letras de derechas disfrutaban revolcándose en su propia mierda salpicando a todo el abecedario, algunas -las más derechas- esperaban dar el salto a la tdt. Las letras de izquierdas buscaban desorientadas una vía de escape para poder sobrevivir. Tan solo las letras de los diarios médicos eran conscientes del cáncer que sufre el papel.

9 comentarios:

XuanRata dijo...

Necesitamos el ruido de las palabras para tapar la reflexión, amortiguada ahí dentro, en el interior de la montaña de papel que como una torre de babel se mantiene en pie a duras penas.

Willy dijo...

Que buena historia.

Fernando dijo...

No se si me gusta más la foto o el texto

Fernando dijo...

me ha gustado mucho este relato breve, repleto de palabras

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Quizá buceando en el montón encontráramos la solución. Quizá...

miguelallende dijo...

Guapa foto y guapu pie de foto.

David dijo...

Comparto el comentario de Fernando "no se si me gusta...."

josh dijo...

Un saludo Roberto, me pongo en contacto contigo por los premios 'Liebster Blog', de los que tengo noticia hace poco.
Se trata de unos premios simbólicos en cadena para reconocer aquéllos blogs con menos de 200 seguidores y darlos a conocer a más gente. Cada premiado publica el logo en su blog, el enlace de quien le ha premiado y elige a otros cinco.
El tuyo ha sido uno de los que yo he elegido.
Si quieres aclararte mejor te dejo el enlace del mio con la publicación,
http://escenasrobadasaldia.blogspot.com.es/2012/05/liebster-blog.html
Un abrazo.

gaia56 dijo...

En estos momentos las letras nos bombardean, tal vez el tiempo para saborearlas es lo que echo de menos.
Me gustan tus escenas robadas a la vida.
Un beso.